Para extraer una garrapata de tu perro, usa pinzas de punta fina o un gancho quitagarrapatas, gira suavemente y tira sin aplastar. Para prevenir, aplica un antiparasitario externo (pipeta, collar o pastilla) durante todo el año.
La primera garrapata se la encontré a Kira en abril, después de un paseo largo por el Jardín del Turia. Estaba detrás de la oreja, hinchada y bien enganchada. No tenía ni pinzas ni idea de cómo quitarla. Intenté tirar con los dedos (error) y al final fui corriendo a la farmacia de guardia a por unas pinzas quitagarrapatas. Desde entonces reviso a Kira después de cada paseo por el campo y llevo las pinzas en la mochila.
Las garrapatas no son solo molestas: transmiten enfermedades graves como la ehrlichiosis, la babesiosis o la anaplasmosis. Prevenirlas es una parte esencial de la higiene completa de tu perro. Según la ESCCAP (European Scientific Counsel Companion Animal Parasites), en España la actividad de garrapatas es prácticamente continua durante todo el año en muchas regiones. Aquí en Valencia, mi veterinaria Laura me confirmó que ve muchos más casos desde marzo hasta noviembre, pero que en inviernos suaves como los nuestros tampoco desaparecen del todo.
Qué son las garrapatas y por qué son peligrosas
Las garrapatas son ácaros hematófagos (se alimentan de sangre) que se enganchan a la piel del perro mediante un aparato bucal con forma de arpón llamado hipostoma. Una vez fijadas, pueden alimentarse durante días, aumentando varias veces su tamaño original.
El problema real no es la picadura en sí, sino lo que ocurre mientras se alimentan:
- Transmisión de enfermedades: ehrlichiosis, babesiosis, anaplasmosis, hepatozoonosis y enfermedad de Lyme. Algunas de estas enfermedades pueden ser mortales si no se tratan.
- Anemia: en infestaciones graves (muchas garrapatas a la vez), especialmente peligrosa en cachorros y perros pequeños.
- Reacciones locales: inflamación, infección secundaria o abscesos en el punto de picadura.
- Parálisis por garrapata: poco frecuente en España, pero posible con ciertas especies. La neurotoxina que inyectan algunas garrapatas puede causar parálisis ascendente.
Especies de garrapatas comunes en España
En la península ibérica conviven varias especies relevantes:
- Rhipicephalus sanguineus (garrapata marrón del perro): la más común. Vive en ambientes urbanos y puede completar su ciclo dentro de casa. Transmite ehrlichiosis y babesiosis.
- Dermacentor reticulatus: frecuente en el norte y centro peninsular, en zonas de pasto. Transmite babesiosis.
- Ixodes ricinus (garrapata de la oveja): presente en zonas húmedas y boscosas del norte. Vector de la enfermedad de Lyme y anaplasmosis.
- Hyalomma lusitanicum: en aumento en España. Es el vector del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, que también afecta a humanos.
Cómo detectar garrapatas en tu perro
Las garrapatas no siempre son fáciles de ver, sobre todo cuando acaban de engancharse y aún son pequeñas (2-3 mm). La clave es revisar a tu perro después de cada paseo por zonas de riesgo: campo, parques con hierba alta, bosques o senderos.
Dónde buscar
Las garrapatas prefieren zonas de piel fina y con poco pelo:
- Orejas (dentro y detrás): su escondite favorito
- Cuello y papada
- Axilas e ingles
- Entre los dedos de las patas
- Alrededor de los ojos
- Zona perianal
Cómo revisar correctamente
- Pasa los dedos por todo el cuerpo del perro, haciendo presión suave. Una garrapata se nota como un bulto pequeño y duro bajo el pelo.
- Si encuentras un bulto, aparta el pelo y mira directamente. Las garrapatas enganchadas tienen el cuerpo ovalado y las patas visibles en la base.
- No confundas garrapatas con verrugas o pezones. La diferencia: las garrapatas tienen patas y, si miras con lupa, verás el aparato bucal clavado en la piel.
Qué necesitas para extraer una garrapata
Antes de intentar quitar una garrapata, prepara estos materiales:
- Pinzas quitagarrapatas (de gancho o con muesca): las encuentras en cualquier tienda de mascotas o farmacia por 3-5 €. Son mucho más efectivas que las pinzas normales.
- Guantes desechables (opcional pero recomendable)
- Antiséptico (clorhexidina o povidona yodada)
- Gasas
Lo que NO debes usar: aceite, vaselina, alcohol directamente sobre la garrapata, ni una cerilla encendida. Estos métodos populares hacen que la garrapata regurgite su contenido estomacal en la herida, lo que aumenta el riesgo de transmisión de enfermedades.
Paso a paso: cómo extraer una garrapata correctamente
Paso 1: Localiza y accede a la garrapata
Aparta el pelo alrededor de la garrapata para tener buena visibilidad. Si tu perro es nervioso, pide ayuda a otra persona para que lo sujete con calma.
Paso 2: Coloca las pinzas quitagarrapatas
Desliza las pinzas (o el gancho) lo más cerca posible de la piel del perro, rodeando el aparato bucal de la garrapata. No agarres el cuerpo hinchado, porque podrías reventarlo.
Paso 3: Gira y tira suavemente
Con las pinzas de gancho, gira lentamente (2-3 vueltas en cualquier dirección) y levanta. Con pinzas de punta fina, tira de forma constante y perpendicular a la piel, sin dar tirones bruscos. La garrapata debería soltarse entera en unos segundos.
Paso 4: Verifica que ha salido completa
Examina la garrapata extraída. Deberías ver el cuerpo completo con las patas y el aparato bucal (una pieza oscura y pequeña en la parte frontal). Si queda algún fragmento en la piel, no intentes escarbarlo: limpia bien la zona y vigila los días siguientes.
Paso 5: Desinfecta y vigila
Aplica clorhexidina o povidona yodada en la zona de la picadura. Durante las dos semanas siguientes, observa si aparece:
- Enrojecimiento creciente o halo alrededor de la picadura
- Inflamación o supuración
- Fiebre, decaimiento o pérdida de apetito en tu perro
- Cojera o rigidez articular
Cualquiera de estos síntomas requiere visita veterinaria inmediata.
¿Cuáles son los errores más comunes?
- Arrancar de un tirón: aumenta el riesgo de que la cabeza quede dentro y de que la garrapata regurgite.
- Apretar el cuerpo: si la garrapata está llena de sangre, al apretarla inyectas su contenido (incluidos posibles patógenos) de vuelta al perro.
- Aplicar aceite, alcohol o calor: la garrapata estresada regurgita antes de soltarse, lo que facilita la transmisión de enfermedades. Es uno de los mitos más extendidos y más peligrosos.
- Esperar a que se caiga sola: una garrapata puede alimentarse durante 7-10 días. Cada hora que pasa aumenta el riesgo de transmisión de patógenos, especialmente a partir de las 24-48 horas.
Cómo prevenir garrapatas en perros
La prevención es mucho más efectiva que la extracción. Estas son las estrategias que funcionan:
1. Antiparasitarios externos
Es la medida más importante. Kira empezó con pipetas (Frontline), pero se bañaba mucho en verano y la protección se reducía. Mi veterinaria Laura me recomendó pasarme a comprimidos orales y desde entonces uso Bravecto, que dura 3 meses y no se ve afectado por los baños. Cada caso es diferente, pero estas son las opciones:
- Collares antiparasitarios (Seresto, Scalibor): protección continua de 4 a 8 meses. Ideales para perros con mucha exposición al campo. Consulta mi comparativa de collares antiparasitarios para ver opciones.
- Pipetas (Frontline, Advantix, Vectra 3D): aplicación mensual. Buena opción si prefieres no usar collar.
- Comprimidos orales (Bravecto, Nexgard, Simparica): protección de 1 a 3 meses según el producto. Muy cómodos y no se van con el baño. Es lo que uso con Kira.
En nuestra guía completa de antiparasitarios para perros comparamos todas las opciones con pros y contras para ayudarte a elegir.
2. Revisión después de cada paseo
Convierte la revisión postpaseo en rutina. Especialmente tras caminar por:
- Hierba alta o campos sin segar
- Bosques y senderos rurales
- Zonas con ganado o fauna silvestre
- Parques urbanos con vegetación densa
Las garrapatas tardan un tiempo en fijarse a la piel, así que si revisas al llegar a casa puedes encontrarlas antes de que se enganchen.
3. Evita zonas de alto riesgo en temporada pico
De marzo a octubre la actividad de garrapatas es máxima. En Valencia, las zonas de huerta al sur de la ciudad y los tramos del Turia con más vegetación son donde más encuentro. Si paseas por el campo en estos meses:
- Mantén a tu perro en los senderos, evitando la vegetación alta.
- Evita zonas húmedas con hojarasca acumulada.
- Los paseos en las horas centrales del día (calor seco) son menos problemáticos que a primera hora o al atardecer.
4. Mantenimiento del entorno
Si tienes jardín:
- Mantén el césped corto.
- Elimina hojarasca y maleza acumulada.
- Trata las zonas sombrías y húmedas con productos acaricidas específicos para exteriores si la infestación es recurrente.
La Rhipicephalus sanguineus puede vivir y reproducirse dentro de casa, en grietas, zócalos y detrás de muebles. Si detectas garrapatas recurrentes en tu perro sin haber ido al campo, podrías tener una infestación doméstica que requiere tratamiento ambiental profesional.
¿Cuándo acudir al veterinario?
Consulta al veterinario sin esperar si observas alguna de estas situaciones:
- Fiebre (temperatura superior a 39,5 °C) en los días posteriores a una picadura.
- Decaimiento, pérdida de apetito o letargia sin causa aparente.
- Encías pálidas o amarillentas, señal de anemia o ictericia.
- Cojera, rigidez o inflamación articular.
- Orina oscura o rojiza, que puede indicar babesiosis.
- Hemorragias nasales o petequias (puntitos rojos en la piel).
- Infestación masiva (múltiples garrapatas a la vez), especialmente en cachorros.
Las enfermedades transmitidas por garrapatas tienen mucho mejor pronóstico cuando se detectan pronto. Un simple análisis de sangre puede confirmar o descartar infección. Según el AVEPA (Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales), si vives en una zona endémica de ehrlichiosis o babesiosis (habitual en gran parte de España), tu veterinario puede recomendarte analíticas periódicas.
Si tu perro también tiene problemas con pulgas, en nuestra guía para eliminar pulgas en perros y en casa explicamos el plan de ataque completo.